todo el país es testigo, ya en forma directa o por los medios de comunicación, de como el centro - sur de Chile se incendia.Las montañas ya no son verdes, los bosques están en blanco y negro, y hay pueblos completos reducidos a cenizas.Lo que era el paisaje típico de dicha zona de Chile, una región costera con poblados cultivos de pinos y eucaliptos, se ha transformando totalmente como producto de los incendios que - a estas alturas - ya duran demasiado tiempo.Cada día que pasa la situación parece más trágica y dramática, ya van casi 500.000 hectáreas quemadas, han muerto 11 personas, casi 3.000 casas han sido incendiadas y - hasta el fin de semana pasado - 127 incendios seguían activos.Miles de bomberos, carabineros, militares, brigadistas y voluntarios locales - e incluso internacionales - han llegado a la zona a ayudar a combatir el fuego y modernos aviones extranjeros han acudido en nuestra ayuda para apagar las llamas.Pero este país es muy raro…Mientras todo lo anterior ocurre, ya cerca de una cincuentena de individuos han sido detenidos por sospecha de provocar los incendios, una banda de pirómanos espontánea u organizada, que propaga los incendios, mientras el resto trata de apagarlos.Paralelamente, en la zona centro norte el paroxismo del verano se vive en forma intensa: miles de veraneantes hacinados en las playas;  una invasión de ruidosos argentinos haciendo turismo de compras;  cientos de santiaguinos haciendo tacos con sus vehículos; batucadas y músicos callejeros insistentes, estridentes y monótonos;  festivales de la canción… en fin, un relajo total donde el incendio es sólo un tema de las noticias…como si se viviera en un mundo distinto…Seremos un país esquizofrénico?Ni tanto, sólo somos el país en que nos han transformado: el de la indiferencia, la superficialidad, el individualismo…y el sálvese quien pueda… 

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