hasta diciembre de 2106 se celebrará el Año Internacional del Mapa (International Map Year, IMY), iniciativa impulsada por las Naciones Unidas a la que han adherido instituciones como la Biblioteca Nacional de Chile. 
Desde su inauguración en agosto del año pasado, el IMY ha buscado acercar al público masivo -con énfasis en niños en edad escolar- el aporte, impacto, arte, ciencia, tecnología y usos propios de los mapas.
Por decirlo de otro modo, se les ha sacado de anaqueles junto a material e información que hasta el momento eran territorio de estudiosos, investigadores y cartógrafos.
En esta misma columna, varios meses atrás, les comentaba cómo usando tecnología de la empresa Luna Imaging, la David Rumsey Map Collection permitía a cualquier usuario en línea hacer un viaje en el tiempo, sobreponiendo mapas actuales con otros de diferentes siglos. 
De este modo, incorporando ciertas coordenadas, logré un calce perfecto entre un plano de La Serena actual y el clásico “Plan du port de Coquimbo a la coste du Chili. Ville de La Serena”, de 1764. 
Advertí los cambios rotundos y aquellos sutiles experimentados por mi ciudad en más de dos siglos, comparar los cambios en calles, relieves, sus cursos de agua, edificios y más. 
Me frustró no encontrar algo más de material disponible de la zona.
Pero tal vez haya solución. 
Sumándose al IMY, la Biblioteca Nacional Digital de Chile publicó recientemente en su web un mini sitio llamado “Mapas Patrimoniales”, que libera parte del material cartográfico al estilo de la David Rumsey. 
En la conformación del novedoso catálogo (en crecimiento) también ha participado la Unidad de Geoinformación del Patrimonio del Centro Nacional de Conservación y Restauración.
Hasta el momento lo veo muy centrado en Santiago y poco en regiones. 
Quisiera ver a la segunda ciudad más antigua de Chile, pero creo que será necesario esperar.

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