La política como tal, desde la más remota mirada aristotélica hasta como la concebimos hoy, ha ido perdiendo fuerza y credibilidad en la ciudadanía, independiente de los partidismos, cada vez la vemos más distante de las personas y más cercana a la polémica y a la farándula. No obstante, como lo hemos dicho en más de alguna oportunidad, “las generalizaciones nunca son buenas, porque no son ciertas” y ésta no será la excepción.El grupo folclórico Emaús de Valparaíso celebró sus 15 años de existencia “como Dios manda”, con una misa a la chilena presidida por el padre Josephat Kawa, quien llegó desde el Congo Belga hace un par de años con una puesta en valor que viene a fortalecer el territorio a través de un mensaje de inclusión y asociatividad.Las autoridades comenzaron a llegar a la iglesia Lourdes del cerro Los Placeres alternadamente , pese a la lluvia que se había dejado sentir todo el día en el puerto. El alcalde fue el primero en arribar al templo, luego los concejales de distintos colores políticos, presidentes de agrupaciones folclóricas, invitados, los feligreses del sector y el diputado Aldo Cornejo, reconocido por la gente por su capacidad para solucionar los problemas de las organizaciones sociales y por el compromiso de su equipo de trabajo.La prédica del padre Kawa fue clara y contundente, era un llamado a denunciar los actos de corrupción y a no hacerse parte de situaciones que perjudiquen a la fracción más vulnerable de nuestra sociedad. En una analogía muy simple habló de la codicia y en el tiempo que muchos pierden tratando de juntar dinero, agregando luego que “si después los voy a tener a todos acá adelante, en un cajón y sin sus billeteras”.Su prédica tan acotada a la realidad sacó más de alguna carcajada, porque él tiene el don de predicar con el ejemplo.El esquinazo y el cóctel dieron pie para los saludos, las conversaciones y el merecido reconocimiento a Miriam Tamblai, quien es la relacionadora pública del grupo y un eje fundamental para su funcionamiento.Tanto el padre Kawa como el diputado Cornejo son respetados, cada uno en su ámbito de acción social, por lo que hacen y no por sus cargos e investiduras… En momentos en que la credibilidad está en jaque… yo los invito a votar por las personas que trabajan por las personas y no por los que aparecen en épocas de elecciones regalando tortas y prometiendo lo que no cumplirán… Esos tiempos ya pasaron.¡Tenemos que volver a creer en las instituciones! 

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