Mis queridos y leales lectores. De vez en cuando es necesario hacer un paréntesis en las actividades diarias y detenerse unos minutos para pensar en uno. Sí, en usted, tal como lo oye. ¿Por qué no? ¿No tiene tiempo?Lo invito a que piense en Ud. tranquilamente, donde se encuentre ahora o deje un tiempo para hacerlo en cualquier rato. Le aseguro que le hará bien. Al fin y al cabo, somos de carne y hueso. Ahí va la reflexión.   “La vida es una tarea que nos trajimos para hacer en casa.“Cuando uno mira... ya son las seis de la tarde; cuando uno mira... ya es viernes; cuando uno mira... ya es Navidad; cuando uno mira... ya se terminó el año; cuando uno mira... ¡ya se pasaron 50 o 60 años!“Cuando uno mira... ya no sabemos más por donde andan nuestros amigos. Cuando uno mira... perdimos al amor de nuestra vida y ahora es tarde ya para volver atrás. Si me fuera dado un día más, una oportunidad, ya no miraría más el reloj. Seguiría siempre de frente e iría jugando por el camino, viendo pasar lo inútil de las horas. Sostendría a todos mis amigos y compañeros que ya no sé por dónde andan, ni cómo están, y les diría: Ustedes son extremadamente importantes para mí. Abrazaría fuertemente al amor mío, y le diría: Te Amo... Hoy, por aquello de que ya algunos se nos adelantaron, les digo: No dejes de hacer algo que te gusta por falta de tiempo. No dejes de tener alguien a tu lado, porque tus hijos pronto no serán tuyos y tendrás que hacer algo con ese tiempo que resta,  en donde lo único que vamos a extrañar será el espacio que sólo se puede disfrutar con los amigos de siempre. Ese tiempo que, lamentablemente, no vuelve jamás...” ¿Qué les pareció? Quizás sea bueno leerla de nuevo y con más calma. Quizás cada frase nos diga algo más, quizás otra nos sea indiferente. Compártala con su esposa o pareja, con sus hijos, con sus amigos. Que lo disfruten. 

Autor

Imagen de Marcial Robledano Perucich

Escritor.

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