Desde el tiempo que comenzaron los  ofertones de nuestros políticos, nunca había siquiera pensado en lo que hoy quiero proponer.

Por casualidades de la vida me detuve a ver una presentación de un abogado que hace bastante tiempo dedicó su vida al acontecer social y político. Este abogado ha recorrido el mundo exponiendo sobre el populismo y el modelo neoliberal.

El abogado Axel Kaiser, durante la presentación, demostraba y proponía una cuestión súper interesante y que para nada, por supuesto, sonaba popular… “que cada uno pague por lo que necesita”. Ya sea en educación, salud o en cualquier bien de necesidad primaria. Obviamente su discurso no es del encanto de las personas, ya que a quien en su sano juicio no le gustaría que le pagaran la educación, la salud o incluso que le aseguraran la manutención, como pasa hoy en muchos países con régimen comunista. De hecho el objetivo me parece hasta de plena justicia social.

El problema es que, tal como lo menciona Axel, alguien debe pagar por esto. El Socialista dice que debe pagar quien más tiene o sea el malvado empresario que subyuga al poblador a una relación injusta y de poca equidad. Y en esto estoy de acuerdo en parte,  ya que por una cuestión de equilibrio social, quien gana más es quien debe hacer el esfuerzo mayor para garantizar estabilidad en el país.

Lo que nadie quiere ver o asumir, es que Chile es el único país con régimen neoliberal donde se permiten cosas como por ejemplo el nepotismo, la colusión o la corrupción estatal. Porque aunque la ley lo indique, las penas son tan mínimas que hasta les sale más ventajoso pagar las multas que cambiar esta lamentable conducta. Y si además consideramos el tráfico de influencia generado por los cambiazos entre estado y sector privado, esto realmente nunca llegará a ser prioridad para los gobiernos elegidos “democráticamente”. Es cosa de ver o investigar cuantos personeros de gobierno han pasado del estado a dirigir las grandes empresas. Si sumamos a esto un estado cada vez más gordo de tanto pago de favor de campaña y con una deuda externa record que se generó en los últimos cuatro años. Entonces tengo el derecho a preguntarme: ¿Las lucas de los impuestos van para la gente que más lo necesita y todos sus derechos, o para financiar la maquinaria estatal? Obviamente con la deuda generada a pagar favores políticos.

De seguro en Estados Unidos, ¡sí! los padres del modelo, estos personeros estarían ya sin pega o tras las rejas.

Ahora volviendo al punto inicial presentado por el Abogado, alguien debe asumir el costo de las súper reformas o súper ofertones de educación gratuita, de salud garantizada hasta para los inmigrantes indocumentados, bonos hasta por el día de las argollas de la cortina de baño. ¿Adivinen quién pagará por todo esto? Los que más tienen de seguro no por lo antes mencionado. ¿La clase más desposeída? Menos,  porque apenas tienen para llegar a fin de mes… entonces buen adivinador me imagino que ya debe estar temblando un poco más tu bolsillo así como el mío.  Así que, todos los “trabajadores” apatronados, los profes, los profesionales jóvenes que trabajan a honorarios para el estado o las municipalidades o incluso los yupiligth de empresas privadas… todos nosotros somos  los que sostenemos las idioteces de los políticos Pro. Porque garantizar derechos es fácil cuando de tu bolsillo no sale un veinte para costearlo. Una vez mi esposa me dijo cámbiate a Fonasa para que los que menos tienen puedan recibir atención  y de calidad. Hoy la atención primaria de salud es un desastre. Por  ejemplo,  una joven esposa murió esperando casi diez horas por una atención esta semana en el sur de Chile. ¿Para que pagar más impuestos entonces? 

Yo no he visto nunca a un político llevando a su familia en un centro de atención comunitaria; menos en un hospital público. O ninguno tiene a sus hijos en escuelas municipales, con suerte vacacionan en Chile… Si uno hasta andaba en el caribe cuando los incendios nos tenían por las cuerdas durante el verano pasado. Entonces sinceremos el discurso aunque popular no sea. Los que ganan más de $500 mil  y hasta los $2 Millones son los que deben seguir aguantando el chaparrón. Porque hasta la coca cola hoy es  un bien de lujo.

A mí hoy ya no me engaña el discurso populista, porque me cuesta a mí y a los que debería costarle no les sale ni por curado. El que quiere que pague y que demuestre esfuerzo así como yo y muchos, porque la luz, el agua, la universidad y la salud a mí no le garantiza gratis nadie.

Termino con un dicho que antes utilicé: “Las absurdidades nos hacen cometer atrocidades”

NO COMETAMOS  MAS ATROCIDADES POR LOS DISCURSOS FACILISTAS…

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