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Andrea Cantillanes
Leonidas Rivera Sandoval y Walter Villa quienes lideraron la institución en la Región de Coquimbo fueron críticos de los signos de corrupción y montajes que tiene a la entidad sumida en uno de los peores momentos, pero aseguran que se debe separar a los responsabilidades personales con el prestigio de la agrupación y confían en que se recuperará la credibilidad y el prestigio.

La mediática remoción del General Hermes Soto  Isla de la dirección  de Carabineros  agudizó una crisis  que ya  generaba ruido con las acusaciones de  corrupción y que se  profundizó  con las denuncias de montaje  tras la muerte del comunero mapuche Camilo Catrillanca.

El  malestar no sólo se ha evidenciado en la ciudadanía que se refleja en el desplome en las encuestas, sino  que también al interior de la propia institución. Incluso,  en el último tiempo ha llevado  a reunirse  a ex oficiales en retiro para analizar los efectos de este duro momento.

Dos ex  generales que lideraron la Cuarta Zona  de Carabineros  en la Región de Carabineros, entregaron su mirada del conflicto en el programa Agenda Mistral de la 95.1.

Leonidas Rivera Sandoval asumió como Jefe de la Cuarta Zona en 1997 e  inauguró esta institucionalidad  luego que sólo  estaba el grado de  coronel. Recuerda que cumplió la doctrina institucional a cabalidad y estuvo tres años en el cargo. “Con los recursos humanos y logísticos que en ese entonces se manejaban, que dictan mucho de lo que hay hoy día, la cantidad era muy inferior, pero igual había que cumplir las tareas encomendadas por la Constitución e institución”.

 Se acogió a retiro en el 2001 y  actualmente no oculta  que la situación que enfrenta Carabineros la percibe con inquietud, “y malestar, incongruencias que han ocurrido y con estas conductas equívocas, ocultamientos de verdades, falsedades y la sumatoria de todo esto es que logró que el prestigio institucional cayera enormemente, lo que es muy lamentable. No solamente para los Carabineros, sino que para toda la comunidad”.

 

En  esa misma línea dijo compartir los criterios,  las modificaciones y los principios de modernización que se pretende implementar,  “todos cambios que apuntan a crear, crecer y desarrollar nuevamente este prestigio y eso no se puede perder”.

DELITOS Y SITUACIONES IMPROPIAS

El general Rivera aseguró que tanto  el robo de dinero como  las acusaciones de montaje son censurables, “la apropiación indebidas de recursos institucionales es un delito y por eso que  hay gente que están cumpliendo lo que corresponde, porque tienen que pagar como se merece una persona que delinque. Nunca había ocurrido, pero se dio. Lo mismo que el ocultamiento  de pruebas también es absolutamente censurable y ambas cosas me producen un profundo dolor”.

En todo caso,  admitió que a pesar  del duro momento que vive  la institución,  en ningún caso se arrepentía de haberla integrado. “Al contrario, un orgullo haber vestido el   uniforme y la sangre verde aún se lleva. Me siento orgulloso  de aquellos tiempos y  en los de ahora la institución debe enmendar su comportamiento y su ruta para volver a los tiempos anteriores”.

Remarca que si bien van variando las generaciones de Carabineros,  pero advierte lo que no cambia, “es  el dolor que sentimos todos quienes queremos a esta institución y tenemos un concepto absolutamente positivo y de nobleza y legalidad, eso no va cambiará  jamás”, advierte.  

APRENDER LA LECCIÓN

El general Rivera dijo estar consciente   que la recuperación no será automática, “será gradual, pero hay que dar pruebas de eficiencia, eficacia, responsabilidad y legalidad, cumplimiento de las normas, de la doctrina institucional y valores, eso nunca puede cambiar. En consecuencia lo doy firmado que el concepto de credibilidad, confiabilidad, de aceptación por parte de la comunidad cambiará”.

El  general Rivera forma parte del Cuerpo de Generales en retiro  que funciona en Santiago  con el cual hay permanente comunicación,  “uno tiene la oportunidad de exteriorizar estas cosas y todos apuntamos a lo mismo: Hay un apoyo a la institución, al general director  designado (Mario Rozas), que tendrá la gran misión de cambiar toda esta situación y recuperar la confianza y legalidad que  Carabineros en el ámbito nacional e  internacional, siempre ha tenido”.

Dice no perderse un minuto. Es categórico en  recalcar  que, “lo malo tiene que irse y erradicarse. El veneno se saca y para ello están las normas, la legalidad y la Constitución y el Ministerio Público. Es por ello que desapruebo absolutamente todo lo ejercido por estas personas que cumplieron estas inconductas gravísimas”.

DESAPROBACIÓN

El  General Walter Villa es de Concepción, pero tras su paso como general  de la Cuarta Zona de Coquimbo, decidió quedarse en La Serena. Admite que hace ocho años está alejado de la institución, pero no oculta la frustración que le provoca el momento que vive la entidad. Insiste que su  visión  es de profunda pena. “Incluso, rabia por los hechos que vienen aconteciendo desde hace más de un año”.

 Es categórico en puntualizar que nunca pensó  que este  tipo de hechos podría ocurrir en Carabineros. “Y menos  en los procedimientos policiales donde nuestra gente ha mentido y afectado no sólo a la institución entera, sino que también al propio  Gobierno. No estoy de acuerdo para nada con estos hechos, los condeno,  pero estos  delitos los han cometido personas puntuales y lógicamente tendrán que colocarse a disposición de la justicia quien deberá determinar”.

Admite estar alejado de la institución, sobre todo de la instrucción previa, “pero nuestra escuela era diferente. Si bien la doctrina debe ser la misma, pero  hay gente que se aparta. Los procesos en la escuela de oficiales y suboficiales, en  la formación de carabineros son los mismos y se han ido adecuando a las necesidades propias de la vida de hoy. Hay gente con mayores conocimientos, educación, pero lamentablemente se alejan. Pero, hay que adecuarse al momento que estamos viviendo e insistir en la doctrina, la disciplina y ojalá que los nuevos generales que empiezan a comandar la institución puedan ayudar a salir nuevamente adelante”.

ACCIÓN CONDENABLE

El  general  Villa admite que  tanto los signos de corrupción como las acusaciones de montaje son  hechos condenables y graves. “Nunca pensamos que oficiales y jefes superiores estuvieran involucrados en desfalcos tan grandes. Da una impotencia enorme pensar que uno estuvo en el mando y no se dio cuenta de estos hechos, eso es gravísimo. Lo mismo que los montajes, estas son cosas que no pueden ocurrir y ojalá que se tomen medidas realmente firmes con aquellas personas que se alejan de la doctrina institucional y ojalá que igual la justicia sea firme respecto a estos hechos, son inaguantables”.

Respecto a las dudas que existe en un sector de la comunidad en torno a  si las nuevas autoridades policiales tendrían las capacidades para enfrentar una de las peores crisis de la institución,   el general Villa, explica que cada oficial que accede  al grado de general, “no llega porque sí nomás. Son mínimo 27 o 28 años de servicio. Han estado en la calle, cumpliendo otras funciones como  Labocar, entonces no llegan con inexperiencias, además que uno tiene que aprender. He escuchado que se dice que  el nuevo director tiene sólo 51 años y que sería muy joven, pero viene con  29 o 30 años de servicio en Carabinero. Ha pasado por todos los grados y poseen los conocimientos y conocen la parte operativa. Ellos tienen la obligación de sacar adelante la institución.

El general Villa insistió que la única forma de salir de la crisis, “es trabajando, trabajando y trabajando, no hay otra. Hay que estar en la calle. Lo que hacen determinadas personas dentro de la institución, son responsabilidades personales y tendrán que pagar ante los tribunales”. Es por ello que insiste que insiste que  a pesar de  la aguda crisis que enfrenta Carabineros, el general Villa asegura que “soy el hombre más orgulloso de haber pertenecido durante 34 años a la institución y tal como lo dijo el General director en una entrevista que tuvo como teniente por mis venas sigue corriendo sangre verde, eso no lo voy a cambiar jamás”.

Cauces institucionales

El general Rivera evitó calificar la actitud del General Hermes Soto Isla,  quien forzó  a La Moneda a removerlo del cargo presentando el decreto fundado al parlamento. “No he tenido comunicación directa con él, somos de una generación muy distinta, pero sí hay seguridad y plena  que se siguieron los pasos absolutamente legales”.

El general Villa igualmente  declinó referirse al camino adoptado por la ex autoridad provocando tensión entre institución y el Gobierno con su salida. “No puedo comentarlo, él sabrá cómo enfrentó la situación, además que no conozco todos los antecedentes. Hay que estar en el lugar, estoy lejos y la verdad es que no sé las razones como tuvo”.

El general Rivera lamenta que  actualmente se esté  hablando de bandos al interior  de la institución,  pero cree que quienes lo plantean, “provienen de estamentos que poco  y nada saben de lo que es la institución, en consecuencia no hay que dar crédito a quienes se permiten hacen este tipo de elucubraciones que no apuntan a nada”.

Para el general Villa  los planteamientos que  existirían  facciones, “son especulaciones de la prensa, pero tengo otra opinión. Aquí la doctrina institucional es una sola y me costaría creer que eso fuera así”.

 

 

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