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Lautaro Carmona
Entre enero y julio de este año sólo se ha logrado concretar un 32% de los más de $57 mil millones destinados para desarrollar proyectos en la zona. De no generarse el gasto, estos recursos podrían perderse, lo que es considerado grave, toda vez que en los últimos años siempre se logró utilizar el 99% o 100% de estos fondos.

Hace algunas semanas surgió una noticia que comenzó a generar ruido en la zona. La ejecución de los recursos que llegan al Gobierno Regional para ser traducidos en obras y proyectos locales durante el 2018 registraba una considerable baja, la mayor que ha tenido en los últimos años.

El primero en dar la alerta fue el exintendente regional y exsubsecretario de Desarrollo Regional del gobierno de Michelle Bachelet, Ricardo Cifuentes (DC), quien el pasado 31 de julio publicó en su cuenta de twitter dos gráficos que daban cuenta de esta realidad.

La exautoridad planteaba en esa oportunidad que entre enero y junio de este año, la ejecución presupuestaria alcanzaba un 25%,  la más baja del país, lo que Cifuentes calificó como “preocupante”, a lo que añadió que estaba “muy mal” que la región estuviera en último lugar, considerando que en el mismo periodo del año 2017, se alcanzaba el 50,8% del total de los recursos disponibles.

Las declaraciones generaron polémica, se dijo que tras de ellas existían intenciones políticas, ante una posible candidatura del falangista. Se señaló además que una de las causas era que se debió revisar todos los actos administrativos de contrato de las iniciativas y que habían obras como el edificio consistorial de Coquimbo y el Mercado del Mar (ambas en la comuna puerto) que al estar detenidas estaban influyendo de manera negativa en esta situación, lo que fue tajantemente negado por representantes de esa casa edilicia.

CIFRAS COMPLICADAS

Ante esta situación, El Día quiso indagar en las cifras y ver en que pie se encuentra efectivamente la ejecución de los recursos locales, pudiendo constatar que, en efecto, no han mejorado sustancialmente.

De acuerdo al informe de la Subsecretaría de Desarrollo Regional (Subdere) correspondiente a julio de este año (es el último publicado), a este mes se han gastado el 32% de los 57.980 millones que fueron destinados para estos fines a nivel regional, totalizando solo un gasto devengado acumulado de 18.553 millones.

Con ello, la región se ubica como la que registra la ejecución más baja a nivel nacional, junto a La Araucanía (32,7%) y Atacama (33,1%). Además, está muy por debajo del promedio nacional, que alcanza un 49,1%. En once de las regiones, en tanto, superan el 50%, siendo Antofagasta la que lidera con un 67,7%, seguida de Arica y Parinacota con 67,4%.

Pero además, la cifra es considerada aún más preocupante si se compara con lo que ha sido la gestión de los últimos 6 años, donde, a este mismo periodo, la región siempre superó el 50% de ejecución y anualmente siempre superó el 99% o alcanzó el 100%. (Ver infografía).

Las cifras de agosto, en tanto, no están disponibles en la Subdere, sin embargo, en el documento “Informe de Ejecución presupuestaria mensual” publicado por la Dirección de Presupuestos (Dipres), se indica que el gasto ejecutado en inversiones del gobierno regional al mes de agosto llega a 27.349 millones en la Región de Coquimbo, lo que constituye un porcentaje de ejecución del 42,5%. Se compara con el año 2017 en el mismo periodo, donde la ejecución en la región llegaba a 63,9%, es decir, una variación anual de ‐33,2%.

SURGEN LAS CRÍTICAS

Volvimos a contactar a Ricardo Cifuentes, quien plantea que ahora la situación es más preocupante pues “no se ha visto una mejora considerable”.

“Es complicado esto, porque ya estamos en octubre y a agosto de este año el gobierno regional según la Dipres ha gastado en torno al 42%, lo que es una ejecución muy mala”, sostiene la exautoridad, quien recalca que “lo que importa aquí es preguntarle no solo al Gobierno Regional, sino que muy especialmente también a los consejeros regionales qué van a hacer”.

A su juicio, acá hay una misión del Core, “que tiene una responsabilidad de velar por que se inviertan bien los escasos recursos que dispone el presupuesto regional. No sé si ellos se han reunido, si han tomado medidas”.

Dice que reconoce que los presupuestos tienen problemas de ejecución, que todos los gobiernos se encuentran siempre con problemas porque se caen algunos proyectos, otros se atrasan. “Pero aquí hay una crítica que va más allá todavía y es que este gobierno parece que abandonó todos los proyectos emblemáticos de la región. Ya no se habla de la doble vía a Vicuña, el túnel de Agua Negra está atrasadísimo, echaron abajo el aeropuerto”.

Asimismo, recalcó que “a uno le queda la sensación de que el gobierno nacional abandonó a la Región de Coquimbo y esto se refleja todavía más en esta falta de preocupación por la ejecución presupuestaria”.

El exconsejero regional, Eduardo Alcayaga (PS), es otro de los que ha manifestado su inquietud por el bajo gasto a la fecha. Sostiene que “es una situación complicada”, aun cuando entiende que este tipo de cosas se pueden dar en el marco del proceso de aprendizaje de las autoridades que en este minuto les corresponde tomar las decisiones regionales.

“Pero ha pasado tiempo suficiente, en el cual esta curva descendente de la ejecución presupuestaria en relación a lo que fueron otros años debería haber ya cambiado y evidenciarse un punto de inflexión”.

PREOCUPACIÓN EN EL CORE

Transversalmente, desde todas las representaciones políticas, los consejeros regionales dicen estar muy preocupados por esta situación.

Lidia Zapata (DC), miembro de este cuerpo colegiado no coincide, eso sí, con las versiones que ha dado a conocer el Gobierno Regional (Gore), encabezado por la intendenta Lucía Pinto, de que no habían iniciativas para desarrollar. “Cuando asumió este gobierno debió haber continuado con los convenios que estaban en proceso del gobierno anterior, porque hay cartera aprobada de fines de 2016 y el 2017”.

La labor del Gore era, indica, echar a andar esos convenios para que las unidades técnicas pudieran licitar y hacer los procesos correspondientes. “Acá no hubo ese trabajo y no tenían que esperar a que nosotros aprobáramos nueva cartera para que tenga una justificación, los proyectos estaban en camino. Solamente tendrían que haber hecho los trámites de convenio entre el gobierno regional y la unidad técnica que son los municipios”.

Le preocupa, señala, que en los años anteriores siempre se ha ejecutado el 99% o 100% y considera “extraño” lo que ha pasado ahora. “Se ha conversado varias veces con los profesionales que llevan el tema presupuestario, hay propuestas respecto a eso, pero no vemos que nos den la seguridad de que esa ejecución se va a hacer de aquí a 3 meses más”.

Por su parte, Javier Vega, consejero PC, también es crítico con el planteamiento de que no existirían iniciativas. “Para nosotros es mera especulación, porque la intendenta cuando llegó se juntó con cada uno de los alcaldes y priorizaron temáticas relacionadas a la inversión pública”.

Sostiene que pese a los cambios de gobierno que puedan existir, los proyectos tienen que seguir su desarrollo continuo. “Creo que lo que le ha pasado al gobierno específicamente es que no ha sabido tomar su administración, no la ha sabido conducir, porque si se sienta a conversar con los alcaldes su labor es hacer seguimiento de esos compromisos y que se ejecute la cartera de proyectos. No podemos llegar a agosto o septiembre hablando que no hay una cartera todavía”.

Alberto Gallardo (Independiente-UDI) reconoce que el consejo está muy preocupado por la baja en el desarrollo del presupuesto “porque si a fin de año no logramos las metas, indudablemente el presupuesto para el 2019 se va a ver muy afectado también y no queremos que ocurra”.

No obstante, manifiesta que “estamos a algunos meses todavía que finalice el año y tenemos grandes esperanzas de que podamos llegar cerca del 100% de la inversión el 2018”.

Gallardo sostiene que ha visto los esfuerzos que hacen la intendenta, los funcionarios y el Core “estamos todos con la camiseta puesta para poder ver de alguna manera que el presupuesto se cumpla a cabalidad, ojalá así sea”.

Respecto de las razones que provocaron esto, plantea que “creo que ha sido la instalación del nuevo gobierno, no me cabe duda, porque en revisar los proyectos, en analizarlos, si están con falta de información, si se han hecho los convenios, eso trae algunas dificultades”.

GORE: “NOS ENCONTRAMOS CON UNA BAJA CARTERA DE PROYECTOS”

Rocío Ramírez es la jefa de la división de Análisis y Control de Gestión del Gobierno Regional, es decir, la encargada precisamente de que se gasten los dineros del Fondo Nacional de Desarrollo Regional (FNDR).

Reconoce que efectivamente las cifras a julio muestran una baja “pero igual el algo que se ha dado a nivel de todo el país”.

Sin embargo, explica que esta situación se ha producido por dos factores. El primero, que cuando llegaron en marzo se encontraron con que ya la ejecución a esas alturas ya era baja en relación a otros años. “Nos dimos cuenta que entre enero y febrero solamente teníamos un 11%, es decir, solo se gastaron 4 mil millones, a diferencia de que entre enero y febrero del año pasado se habían gastado 11 mil millones”.

Por otro lado, revisaron las iniciativas en cartera y notaron que a diciembre habían 116 haciendo gasto, de ellas, poco más de 50 habían sido convenios de un solo pago. “Por lo tanto me encontré con que en marzo habían solo 35 iniciativas haciendo gastos”

Además de eso, dice Ramírez, en muchas de ellas, como el edificio consistorial de Coquimbo, el Mercado del Mar, la Bicrim y el Servicio Médico Legal (todas iniciativas de gran inversión) se decía que iban a empezar a gastar en febrero, pero recién en enero se estaba haciendo el convenio. “Son iniciativas grandes y un convenio de este tipo demora a lo menos 8 meses entre que se realiza y se hace el primer gasto”.

Lo que hicieron junto a la intendenta, relata, fue revisar toda la cartera y notaron que había más de 90 iniciativas priorizadas por el Consejo, pero sin ningún movimiento. “De esas nos dimos cuenta que habían 71 que sí podíamos echar a andar. Las otras no se podía porque ya habían esperado tanto tiempo para iniciar trámite, que habían perdido su RS o la autorización técnica, que dura 3 años”.

Luego iniciaron reuniones con los 15 alcaldes, a los que se les mostró la lista y se les solicitó cuáles de ellas querían priorizar. “Echamos a andar 51 iniciativas, son 53 mil millones de pesos que están recién haciendo gasto ahora”.

Pero explica que la tramitación de estos proyectos no es fácil y que, por esta razón, recién a partir del mes de agosto el gasto comenzó a aumentar. “Tuvimos un gasto de 3.700 millones de pesos, pero ahora en septiembre ya son 6.068 millones, es decir, se duplicó”.

En paralelo, agrega Ramírez, han debido desarrollar muchas reuniones administrativas, porque había muchos proyectos que tenían problemas con trámites administrativos serios.

“Actualmente ya tenemos hartas iniciativas andando, tenemos adjudicaciones grandes, el paseo mirador Larraín, que ya se puso la primera piedra, el Servicio Médico Legal, la Escuela de Enfermería de la ULS que hace un año que no licitaban. Estamos en eso, avanzando y tenemos hartas esperanzas de que vamos a llegar al 100%. Lo más importante para nosotros es que la plata se quede en la región y no se vaya al saldo final de caja”.

Cuenta que han estado trabajando de la mano con el Core “nos han ayudado cuando los proyectos están entrabados a presionar a la unidad técnica. Hemos trabajado súper bien con ellos y tenemos hartas esperanzas de que vamos a llegar al 100% según nuestra programación”.

Cabe destacar que del FNDR restan aproximadamente $20 mil millones por gastar entre octubre, noviembre y diciembre. Consultada a si efectivamente se logrará un gasto de 100%, manifestó que en diciembre se viene un gasto fuerte “porque contabilizamos las rendiciones de los convenios que tenemos con los públicos,  que son transferencias. Como tenemos muchos FIC y muchos convenios basales, ahí vamos a tener un gasto fuerte de cerca de 11 mil millones”, lo que se suma, dice, a las ya mencionadas iniciativas que comenzarían estos meses.

“Con ello, aseguramos el gasto en 100% en diciembre y nos vamos cuadrando. Estamos bien esperanzados en que vamos a llegar, pero ha sido muy difícil, hay que asumirlo”, enfatiza Ramírez.

¿POR QUÉ ES COMPLICADO QUE NO SE EJECUTEN LOS RECURSOS?

Todos los años desde el nivel central se designa un monto de recursos que se traducen en el Fondo Regional de Desarrollo Regional (FNDR), para ser destinados a iniciativas y obras que surgen desde la zona a través de proyectos que postulan los municipios y otros. Los consejeros regionales son elegidos precisamente para que prioricen estos dineros y decidan a donde se van a destinar: plazas, escuelas, pavimentación de caminos, fondos concursables, sedes de juntas de vecinos se cuentan entre las diversas iniciativas que se pueden financiar.

Mes a mes, se va gastando paulatinamente este presupuesto. La ejecución presupuestaria se refiere entonces a la cantidad de estos recursos que han sido ocupados para estos fines. Es, en definitiva, la plata con la que cuenta la región.

Pero si no se ocupan, cuando llega fin de año desde el nivel central se analiza este gasto. Si no se ha utilizado, lo que puede operar es que dineros que eran para la zona se destinen a otras regiones.

“Es preocupante cuando no se ejecuta el gasto expresado en el presupuesto regional. A estas alturas ya desde Hacienda, desde el Dirección de Presupuestos, comienzan a hacer la reasignación de recursos a otras regiones donde sí han realizado la ejecución presupuestaria de buena manera”, plantea Eduardo Alcayaga.

El excore sostiene que entiende la complejidad que hay en administrar o gobernar una región “pero acá no se puede esperar mucho tiempo para poder ir tomando las medidas que corresponden, medidas sensatas, inteligentes, para resguardar el interés de la región, para eso se les delega esta responsabilidad a las autoridades y tienen que dar el ancho”.

Por su parte, Ricardo Cifuentes indica que este retraso implica “que se pierda la plata, que se tenga que devolver, es plata que se había destinado a la región para proyectos tan necesarios en todas las áreas, porque la plata el 31 de diciembre desaparece, no es que se pase para el año siguiente”.

Al respecto, enfatiza que “perder 500 millones de pesos ya sería una vergüenza, demostraría la incapacidad que tenemos en la región para ejecutar esa cantidad escasa de recursos que nos entregan. En el pasado esta región ha demostrado que ha tenido capacidad de gastar muy por sobre la media que hay hoy día”.

Es urgente, dice, preguntarle a las autoridades actuales que están haciendo para revertir esto “que está haciendo el Ejecutivo por un lado y que hacen los consejeros regionales, yo quiero insistir en su rol, ellos no pueden esconder la cabeza aquí como el avestruz, tienen que salir a pedir explicaciones. Yo no he visto al consejo activo en esta materia, creo que ahí hay una crítica que hay que asumir”.

 

 

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