• Cirugías menores, como esterilizaciones, cirugías gástricas, tratamientos de algunas fracturas, se realizan en el recinto municipal recientemente inaugurado.
  • Las jaulas en donde permanecen son amplias, ventiladas y se les realiza aseo a diario, imagen que pueden observar todos quienes ingresan sus mascotas
  • A diario las personas llegan con sus mascotas para que sean atendidas, como el caso de esta perrita cuyo amo la recogió de la calle y presenta problemas en sus ojos.
Crédito fotografía: 
Lautaro Carmona
Se trata, en la práctica, de una moderna clínica donde se reciben animales para su atención primaria, en su gran mayoría perros, los que permanecen en tránsito mientras son recuperados y se entregan en adopción.

Aunque en la práctica es una clínica para atención de animales, moderna y con proyecciones de funcionamiento estable de unos diez años como mínimo, su nombre oficial es “Centro de Tenencia Responsable de Animales de Compañía”,  que fue inaugurado recientemente al interior del Parque Gabriel Coll.

Se trata de un proyecto que se venía manejando hace algunos años y que en el 2016 es diseñado, a raíz de la necesidad de reforzar la tenencia responsable de animales tras el explosivo aumento de mascotas en situación de calle producto del abandono.

Es el alcalde de La Serena, Roberto Jacob, quien empuja con fuerza la idea de contar con un centro de atención de mascotas, como complemento a los programas que lleva adelante el municipio para erradicar principalmente los perros abandonados en las calles de la ciudad y que han provocado más de algún problema.

El edil plantea que el primer objetivo fue tener un lugar decente, porque las instalaciones que tenía el municipio ya no resistían mayor análisis. De hecho, estaban trabajando en condiciones paupérrimas y no era digno el espacio que había para los animales. “Por eso, postulamos a este centro, el primero en Chile y que costó 200 millones de pesos, que fueron los que nos entregó la Subdere, a raíz de todo el trabajo que comenzamos a hacer desde  que me inicié como alcalde”, precisa Jacob, al referirse a las esterilizaciones, las adopciones y toda la campaña que ha encabezado los últimos años.

 Lo primero era tener un lugar para mantener perros en tránsito, para poder esterilizar en un lugar decente. Un lugar donde los perros infecciosos estuvieran aparte de los perros que están por otras causas, como operaciones, fracturas y enfermedades.

Las nuevas instalaciones cuentan con 12 espacios distintos, lo que permite aislar a los perros que tienen parvovirus, distemper, que son enfermedades contagiosas y con mucha mortalidad.

También ahora se puede operar en condiciones higiénicas de primer nivel y, además,  contar con un auditorio donde trabajar junto con los animalistas y así dar charlas a la gente y enseñarles qué es la tenencia responsable, qué significa la Ley Cholito y otras cosas que la comunidad no las tiene internalizadas.

“Es como una clínica donde primero se van a hacer los servicios básicos, esterilizaciones y cirugías menores, las cirugías mayores se mandan a la Universidad Pedro de Valdivia con quien tenemos convenio. En definitiva, es tener un lugar decente, digno, un lugar con las características tecnológicas y quirúrgicas necesarias como para poder hacer un buen trabajo”, reseña el edil Roberto Jacob.

EN TRÁNSITO

Lo que buscan dejar claro en la municipalidad local es que el recinto recién construido no es una perrera o un canil, sino que un espacio donde los perros que son atendidos estarán en tránsito. Es decir, no es un albergue permanente para mascotas, ya que esa no es la solución que se busca.

Por el contrario, la idea es otorgar la primera atención a las mascotas, ya sean éstas callejeras o con dueños y según las necesidades que requieran.

Explican que en municipios de otras ciudades del país, donde se han invertido importantes recursos, como en el caso de Valparaíso o Antofagasta, ese tipo de recintos no ha dado los resultados que se esperaban y la comunidad los tomó prácticamente como un lugar donde se recibían los animales que prácticamente desechaban, lo que significó que los espacios con que contaban fueran superados y colapsaran.

Por eso el recinto de La Serena, es más reducido y no apunta a recibir perros en numerosas cantidades, sino los que necesitan las primeras atenciones y que sólo estén de paso en el lugar.

 

FUNCIONAMIENTO ADMINISTRATIVO

El recinto es parte de un proyecto piloto que funciona a través de la Secretaría de Planificación Comunal, SECPLAC,  y está a cargo de Irma Petit, quien se encarga de la parte administrativa y funcionamiento organizacional. Trabajan 10 personas en el lugar, entre las que se encuentran dos veterinarios, dos asistentes de veterinarios, tres auxiliares, un conductor y la encargada del recinto.

Según plantea Petit, se realizan unas 10 consultas por cada veterinario por día, en horario de mañana, puesto que por la tarde se realizan cirugías.

La profesional señala que “el nivel de atención que tenemos acá es básico, primario y hay priorización de acuerdo a los casos, ya que se atiende a personas de alta vulnerabilidad que lleva a sus animales y también a animales que están en la calle sin ningún tenedor o dueño conocido. Priorizamos a los cachorros, porque no pueden estar en la calle, y a los enfermos”.

En tanto que a los animales sanos los están constantemente vigilando y retirando de las calles para esterilizarlos, pero posteriormente se devuelven al lugar de donde fueron recogidos, con el objeto de no desorientarlos.

Mientras los animales permanecen en el centro de atención se activan todas las redes para darlos en adopción, si eso no ocurre, son devueltos al lugar en donde fueron encontrados, puesto que el recinto no es para estadía permanente.

De acuerdo a las normas legales, los animales pueden permanecer un máximo de 10 días en el recinto, pero hay algunos que están con tratamiento médico y permanecen allí hasta que terminan el tratamiento que reciben y los cachorros hasta que tienen la suficiente edad, aunque en el lugar reconocen que éstos últimos es más fácil regalarlos, por lo tanto, hasta ahora no se han visto en la necesidad de tener que devolver a un cachorro a la calle.

Orma Petit explica que hay algunos canes que permanecen en esas instalaciones debido a que son muy adultos, nadie los adopta e incluso algunos no tienen dientes y “en esas condiciones la única comida que van a encontrar seguramente va a ser la de la basura y eso ya sería casi un maltrato animal de parte nuestra, por lo tanto, no se realiza. En cuanto a las adopciones constantemente estamos haciendo difusión de los animales que tenemos para adopción o derivarlos a hogares temporales, ya que nosotros no podemos acopiar animales, pero sí podemos facilitar la parte médica”.

 De esta forma, trabajan con las organizaciones animalistas, quienes se encargan  de difundir y entregar en adopción, mientras que en el recinto se encargan de la parte médica.

 

LA CAPACIDAD

El “Centro de Tenencia Responsable de Animales de Compañía” no tiene una gran capacidad para mantener animales, pero los encargados explican que apretándose al máximo pueden llegar a tener unos 40, pero lo óptimo, para que estén en buenas condiciones, es que no superen los 20. Se debe considerar que si bien las jaulas o caniles son amplias, hay algunos perros que son de carácter más fuerte y no pueden estar acompañados u otros que están enfermos y tampoco pueden tener compañía.

Pero no se trata solamente de atención médica ni la adecuada alimentación, también los perros son sacados a pasear, especialmente al parque Coll, y también procesos de mimarlos para que no se estresen tanto, tarea que es realizada con el apoyo de los animalistas.

Según lo que señala la encargada del recinto, la diferencia entre el canil que existía anteriormente y el nuevo recinto con las atenciones pertinentes, ha significado que los residentes, en este caso perros, han cambiado bastante su comportamiento y su ánimo. “Han acelerado sus procesos de recuperación, porque tienen un lugar mucho más amplio, más limpio, un sistema distinto de tratamiento de ellos en el día a día”, señala Irma Petit.

Además, cuando se hace aseo a las jaulas también se les permite que salgan a correr dentro del mismo recinto, donde aprovechan de jugar, de correr, estirarse, después retornan a las jaulas a comer y permanecen tranquilos.

Toda esta nueva calidad de vida les ha aumentado el proceso de recuperación de enfermedades, fracturas, envenenamientos y otras dolencias.

Por lo anterior trabajan en coordinación con voluntarios animalistas, los que sacan también de paseo a los animales y se espera tener en un futuro próximo un sector para poder bañarlos.

CAMBIO TOTAL

La comunidad ha agradecido el nuevo funcionamiento e instalaciones y durante una reciente esterilización que se realizó, quienes concurrieron al recinto señalaron que ha habido un cambio total.

“Esta es una clínica al mismo nivel que uno encuentra en distintas partes, pero que cobran muy caro por la atención o por las intervenciones. Estoy sorprendida, había estado acá hace un año porque traje a mi perrita que me la habían atropellado y acá me la atendieron, pero era un lugar muy distinto, había un pequeño espacio donde atendía el veterinario precariamente, esto de ahora es muy moderno”, indica Roxana Marambio.

Quien también destaca la limpieza y modernidad de las instalaciones es Marcos González, quien es de La Antena y también se encuentra a la espera de la esterilización de su mascota, una perrita de ocho meses de edad. “Me parece que esta municipalidad está haciendo bien las cosas y hay una preocupación real por el problema de los perros que están abandonados y no tienen ninguna protección. También solucionan un problema para la gente que no tiene el dinero para operar en un recinto particular a sus mascotas”, señala.

 

LOS CANILES

Algunas experiencias de caniles municipales que se conocen en el país son de distintas latitudes y los problemas que han presentado son que la comunidad cree que les solucionarán todos los problemas y creen que esto es lo que ocurrirá: Que se terminará con los molestos perros de las calles, que los perros abandonados tendrán techo y comida. Que el problema quedará solucionado. Pero eso no es así.

Por ejemplo, en Antofagasta se invirtieron 500 millones de pesos en el llamado Eco-Albergue y un costo mensual de mantención de 30 millones de pesos, pero no se pudo sostener y esa comuna aún tiene el problema de los perros callejeros.

En Valparaíso se creó el canil Laguna Verde, con recursos provenientes de la declaración de esa ciudad como “Patrimonio de la Humanidad” y que aporta dineros para control canino. En la actualidad el problema continúa sin solución y el proyecto enmarcado en el Programa Valparaíso Aperra no fue lo exitoso que se esperaba. 1601

Las dependencias

Las dependencias cuentan con una edificación de 372 metros cuadrados, un centro de mantención temporal de animales de compañía, patio de juegos, patio de servicios, todo esto en el sector uno.

En el sector dos hay un hall de acceso, sala de archivo y recepción, sala de capacitación para promoción de tenencia responsable y servicios higiénicos.

Sector tres: Salas de consultas, sala de preingreso y recuperación; pabellón y sala post operatorio. Sector cuatro: Kitchenette y camarines de damas y varones. Sector cinco: Bodegas.

En las nuevas instalaciones se ofrecen servicios veterinarios como esterilización, vacunación, desparasitación, registro, consultas clínicas, entre otros.

 

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